Grietas, fisuras y cuidados del pezón durante la lactancia materna.

Grietas, fisuras y cuidados del pezón durante la lactancia materna.

 

Cuando empiezas con la lactancia materna la succión que se ejerce sobre los pezones es muy intensa, por lo que deberás prepararlos para ello.

Es probable que tengas algo de sensibilidad a la hora de darle el pecho a tu bebé, y aunque dar el pecho no debería ser doloroso, lo positivo es que no tienes por qué dejarlo si los cuidas adecuadamente tomando una serie de medidas higiénicas y posturales del bebé en cuanto a la succión y al enganche de su boquita.

Las causas pueden ser variadas por eso debes asegurarte de las cosas que sí puedes controlar. 

Cómo lograr que se prenda bien | womenshealth.gov Puedes empezar por asegurarte que la colocación del bebé a la hora de agarrar el pezón sea la correcta siguiendo los consejos de tu matrona y que al retirarlo no lo haga de forma abrupta.

Las grietas y fisuras suelen ser siempre secundarias a la succión y no es necesario que extremes la limpieza de los pechos y las areolas  mientras dura lactancia. Piensa que usar jabones con agentes detergentes o desinfectantes innecesariamente pueden resecar la piel en exceso y arrastrar la capa protectora de la misma, como en cualquier otra parte del cuerpo. Sin embargo en el caso de los pezones con más razón, porque existen unas glándulas que segregan un aceite protector que, además de nutrir las areolas y el pezón, evitan el crecimiento bacteriano, lo que en el caso de fisuras podría ser especialmente complicado y podría suponer que tuvieras que dejar la lactancia temporalmente.

Curar las grietas del pezón y evitar que aparezcan: Cremas y Remedios Si tu piel se reseca fácilmente puedes usar lanolina pues está especialmente indicada para heridas de este tipo, dejando secar un poco de leche, sin retirarla, sobre el pezón y aplicando después la crema sobre toda la zona. Cualquier otra crema que tengas que retirar antes de dar el pecho puede ser contraproducente porque insistimos que la limpieza con jabones inadecuados o toallitas detergentes, que no sean indicadas para tal fin, pueden ser peores como remedio e irritar aun más la piel. 

Si tienes molestias también ayuda la aplicación local de frio; una buena medida, si lo toleras, antes de poner al pecho al bebé y que comience la succión.